GEOMETRÍA Y FORMA

FORMA DE LA PLANTA 

Desde la idea de planta libre planteada por Le Corbusier, Alvaro Siza proyecta la planta de Casa de Vieira de Castro con la idea de crear una ladera más en la montaña.

La casa se apoya en una terraza artificial, desde la que domina el valle. Por su forma y siguiendo la idea de ser una prolongación del paisaje semeja ser una único bloque escavado directamente en la tierra. La planta se configura a partir de un eje longitudinal desde el cual se articula una serie de entradas, balcones y ventanas para abrirse poco a poco al paisaje. La forma pues es una geometrización de la sección de la falda de la montaña, que Siza aprovecha para generar volúmenes diversos, que le sirven para crear un diálogo con el entorno y que su obra se insiera en el paisaje.



 ORIENTACIÓN Y ESCALA

La casa se orienta hacia el sur por condición natural, la construcción se encuentra en el extremo opuesto a la entrada a la parcela, para aprovechar la pendiente de la colina y esta determina su orientación. La casa se abre al valle dominándolo, esta situada en un emplazamiento soberbio que hace que goce de maravillosas vistas de la ciudad de Vila Nova de Famalicao, de esta manera en la fachada sur Siza dispone la mayoría de las ventanas y balcones, para lograr la transición hacia el exterior y que se abren al paisaje urbano. 




Se trata de un proyecto a mediana escala, pero que mediante su diálogo con el entorno se transforma en un proyecto a gran escala de modificación del paisaje. La casa esta proyectada a escala humana, pensando en el uso idóneo para las personas que la habitarán.

VOLÚMENES 

En el plano volumétrico, la casa Vieira de Castro destaca por el empleo de volúmenes puros, yuxtapuestos, para crear el efecto de ser parte de la ladera de la montaña y semejar estar escavada en la propia roca.

El conjunto parece un único bloque macizo que ha sido tallado al gusto del maestro Alvaro Siza, para crear el efecto de unión con el paisaje.











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