ALVARO SIZA
LA ARQUITECTURA DE ÁLVARO SIZA
Álvaro Siza entiende la arquitectura como un diálogo. Un diálogo con la historia, el espacio y el tiempo. El arquitecto portugués ve la arquitectura como una respuesta a las necesidades del hombre, como la respuesta racional más lógica. En sus obras destacan el sensible trato de la naturaleza y la perfecta inserción de su obra en el entorno.
Para el maestro un lugar nunca se presenta como un solar vacio, siempre viene precedido por su historia ("Ningún lugar es un desierto."), por lo que otros habían diseñado antes, por su entorno y aprovecha esto para comenzar sus proyectos y en sus obras se aprecia el diálogo entre la tradición y la innovación, así como la influencia de anteriores maestros como Alvar Aalto.
¿QUÉ ES UNA CASA PARA ÁLVARO SIZA?
Las casas son para habitarlas, una casa hay que vivirla, dice Álvaro Siza, la relación del arquitecto con la vivienda es más bien tortuosa, concibe la casa como una máquina complicada en la que siempre algo sale mal: una lámpara se rompe, goteras...
Para Siza el diseño de una casa es similar al anterior: paredes, ventanas, paredes, un tejado... y de repente se vuelve único, se transforma en un animal impredecible que cobra vida propia y se escapa de su propio control. La casa no es del arquitecto es del cliente y es de este para ser habitada, y con esa idea es con la que proyecta sus obras.
Por otra parte este tipo de construcciones suponen también un medio de experimentación, debido a que no se realiza un control riguroso y exhaustivo y esta abierta a modificaciones y alteraciones
Así pues Siza proyecta sus viviendas, pensando en que estas serán habitadas por los clientes, en función de estos, de una manera muy libre y abierto a numerosos cambios y teniendo siempre presente la máxima de su arquitectura: El dialogo con la historia, el espacio y el tiempo.

Comentarios
Publicar un comentario